Una revolucion casera

tiene sueños, se aburre, siente el tedio, el hastío, la apatía, melancolia, angustia vital, sopor.... cualquier cambio se convierte en rutina y costumbre...

"En vano busqué, en el mar sin fondo de los placeres, así como en los abismos del conocimiento, un lugar en el que echar el ancla. Sentí la fuerza apenas resistible con la que un placer tiende la mano al otro; experimenté esa suerte de incierta exaltación que el placer puede provocar; al igual que viví el tedio, el profundo desgarro que lo sigue. Saboreé los frutos del conocimiento y, con no poca frecuencia, disfruté igualmente del gozo de probar su dulzura. Pero no solía durar este placer más que el instante mismo del conocimiento, ni solía dejar en mí una huella profunda. Se diría que, más que beber de las fuentes de la sabiduría hubiese caído en ellas." Kierkegaard 1835.

jueves, 19 de mayo de 2011

ausencia






La ausencia...
fruto perfecto de soledad y carencia,
estado y ritual de mi inocencia...
La ausencia...
forma mortal de conveniencia, 
se adueña rápidamente de mi paciencia,
manipula mi conciencia, 
domina mi existencia.
La ausencia...
mi inexplicable ausencia...
inutil y discreta...
digna de incoherencia...
Mi ausencia...
máscara propia de mi apariencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario